Abrir los sábados por la tarde en Navidad. Es necesario realizar ese esfuerzo.
Sin duda se trata de una decisión individual. Nadie como el comerciante mismo sabe lo desesperante que es que no entre un alma a nuestro establecimiento en toda una tarde. Además, pareciera que los comerciantes y sus trabajadores son las únicas personas que no tienen la necesidad de descanso, de conciliar familia y trabajo, de tener un tiempo de ocio.
